Madrid, España
La Policía Nacional ha intervenido en una clínica estética de Madrid un dispositivo falsificado para realizar tratamientos de rejuvenecimiento facial que podía provocar quemaduras en los pacientes. La rápida actuación de los investigadores ha permitido que, hasta el momento, no conste ninguna lesión derivada de su uso. La investigación se inició en enero, cuando los agentes tuvieron conocimiento de que en un centro de estética se estaba utilizando una máquina supuestamente falsificada para tratamientos faciales avanzados. Tras las primeras gestiones, localizaron el aparato en una clínica de la capital y programaron una inspección que se llevó a cabo el 20 de enero. Durante la inspección, los agentes comprobaron que el dispositivo no era un equipo médico original homologado, sino una copia de baja calidad que carecía de las garantías técnicas y de seguridad exigidas. Según la información policial, en la pantalla del aparato se reproducía de forma continua el mismo vídeo simulando imágenes de un ecógrafo, con el objetivo de hacer creer a los pacientes que el sistema estaba monitorizando en tiempo real el tejido facial. Los tratamientos se ofrecían en la clínica a precios que oscilaban entre 700 y 1.000 euros por sesión, importes similares a los de equipos auténticos de alta tecnología. Sin embargo, los investigadores constataron que la máquina intervenida había sido importada desde China y adquirida por unos 4.500–4.800 euros, cuando el valor real de mercado de un dispositivo original de esas características supera los 70.000 euros. Los informes técnicos señalan que, por su construcción y materiales, el aparato podía generar temperaturas o emisiones no controladas capaces de causar quemaduras en la piel de los usuarios. Por ello, la Policía intervino inmediatamente la máquina y la documentación asociada para un análisis detallado.
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