Centro Penitenciario de Castellon II, 12140 Albocàsser, Castellón, España
La Guardia Civil ha destapado una elaborada red de "estafas del amor" orquestada desde el interior de la prisión de Albocàsser (Castellón II). El presunto cerebro de la trama es un interno de 32 años que, utilizando un teléfono móvil introducido clandestinamente en la cárcel, logró estafar más de 110.000 euros a múltiples víctimas a través de redes sociales. La operación policial, bautizada como 'Requiall', se inició en noviembre tras la denuncia de un hombre que creía mantener una relación sentimental consolidada con una mujer que había conocido por internet. Según la investigación de la Guardia Civil de Onda, el recluso se creaba perfiles falsos y buscaba a personas en situación de vulnerabilidad emocional. Tras semanas de conversaciones diarias, lograba forjar un fuerte vínculo afectivo y de confianza total. Una vez "enamoradas", el estafador empezaba a pedirles favores económicos bajo todo tipo de excusas dramáticas. Las víctimas, totalmente manipuladas, llegaron a entregarle sus ahorros, pedir préstamos bancarios e incluso empeñar joyas de la familia. El preso contaba con la ayuda de cómplices en el exterior que le facilitaban cuentas bancarias para recibir las transferencias y blanquear el dinero.
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