Valladolid, España
La Policía Nacional ha liberado en Valladolid a una mujer víctima de explotación sexual y ha detenido a la encargada del piso donde era obligada a prostituirse bajo coacción, en el marco de la operación antidroga y trata 'Erebus'. La investigación de la Unidad Contra las Redes de Inmigración y Falsedades Documentales (UCRIF) se inició gracias a la declaración de la propia víctima, una mujer en situación de extrema vulnerabilidad: se encontraba en España en situación irregular, sin permiso de trabajo y sin recursos económicos. Ante esta necesidad, contactó a través de una amiga para trabajar en una "plaza" en un piso de Valladolid. Las condiciones iniciales, que aceptó por necesidad, consistían en ceder el 50% de sus ingresos a cambio de alojamiento. Sin embargo, al llegar al domicilio se encontró con una realidad muy distinta. La encargada del piso se quedaba con la totalidad del dinero de los clientes y le impuso unas normas de disponibilidad absoluta, las 24 horas del día. La situación empeoró rápidamente. La mujer estaba privada de libertad: no podía abandonar la vivienda porque la encargada la cerraba con llave por fuera y conservaba la única copia. Además, el inmueble contaba con un sistema de cámaras de videovigilancia para controlar todos sus movimientos. Al día siguiente de su llegada, apareció la presunta propietaria del piso, quien mediante engaños (con la excusa de formalizar un contrato de alquiler) le arrebató el pasaporte. Acto seguido le exigió el pago de una supuesta deuda de 15.000 euros para devolvérselo, cantidad que debía conseguir ejerciendo la prostitución en ese mismo lugar. Esa misma noche, la víctima aprovechó un descuido cuando la encargada abrió la puerta para recibir a un cliente y logró escapar corriendo. En su desesperada huida tuvo que dejar atrás todas sus pertenencias, llevándose únicamente lo puesto y su teléfono móvil para pedir ayuda a la policía.
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