Sant Martí, Barcelona, Spain
Agentes de los Mossos d'Esquadra han logrado liberar a una mujer de 45 años que llevaba dos semanas secuestrada contra su voluntad en el interior de su propia vivienda, en el barrio barcelonés del Besòs. El principal responsable de este cautiverio ha sido su exmarido, quien presuntamente ha contado con la colaboración de los cuatro hijos que tienen en común (tres varones y una mujer) para ejercer un férreo control sobre ella. El suplicio de la víctima comenzó a raíz de haber rehecho su vida sentimental. La familia del exmarido consideraba una ofensa que la mujer mantuviera una nueva relación con un hombre que no pertenece a su misma etnia, motivo por el cual decidieron encerrarla como represalia. Durante los 15 días de secuestro, el exmarido le arrebató el teléfono móvil, le impidió acudir a su lugar de trabajo y la obligó a estar permanentemente vigilada por algún miembro de la familia. Según ha trascendido, los captores tenían incluso planeado "marcarla" físicamente cortándole la cara y rapándole el pelo para humillarla de forma irreversible. La salvación llegó gracias al instinto de supervivencia de la mujer. Aprovechando un breve descuido de su familia, la víctima logró escribir de su puño y letra una nota alertando de su situación y la arrojó por la ventana hacia la calle. El manuscrito, en el que explicaba las amenazas de muerte que sufría, acabó llegando a manos de su actual pareja, quien acudió inmediatamente a denunciar los hechos ante la policía catalana. Tras unas primeras gestiones para localizar con exactitud el piso dentro del barrio del Besòs, varias patrullas de los Mossos d'Esquadra se personaron en el lugar y consiguieron, mediante una excusa, que los captores abrieran la puerta para poder hablar a solas con la víctima. El exmarido fue inmediatamente detenido, acusado de detención ilegal, coacciones y amenazas.
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