Central Termica de Cercs, C-16, 08698 Cercs, Barcelona, España
Los Mossos d'Esquadra han intervenido este domingo en la antigua central térmica de Cercs, en la comarca del Berguedà, tras descubrir que las instalaciones abandonadas se habían convertido en el escenario de un torneo clandestino de artes marciales y boxeo sin reglas. La operación policial ha permitido identificar a un total de 51 personas que participaban en estos peligrosos combates ilegales, organizados al margen de cualquier federación deportiva o control médico. La alarma saltó alrededor de las 13:00 horas, cuando la policía catalana recibió varios avisos alertando de una concentración inusual de vehículos y personas en el recinto industrial, clausurado desde 2011. Al llegar al lugar, las patrullas se encontraron con un escenario propio de una película: en una de las naves principales se había montado un ring de combate improvisado, delimitado con neumáticos de coche apilados para marcar el área de lucha. Los agentes sorprendieron a los asistentes en plena actividad. Muchos de los identificados presentaban lesiones visibles y recientes en la cara, la cabeza y los nudillos, compatibles con la práctica de deportes de contacto extremo sin protecciones adecuadas. Además, entre el material incautado se hallaron guantes de boxeo, vendas, protectores bucales y ropa técnica de lucha, lo que confirma que no se trataba de una reunión espontánea, sino de un evento organizado con premeditación. Según fuentes policiales, algunos de los participantes intentaron ocultar su identidad cubriéndose el rostro con pasamontañas y capuchas al percatarse de la presencia de los uniformados. Aunque no se han realizado detenciones in situ, la policía ha abierto diligencias penales para investigar a los organizadores por posibles delitos de lesiones y apuestas ilegales, ya que todo apunta a que los combates movían dinero negro.
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