Sant Martí, Barcelona, España
La policía catalana (Mossos d'Esquadra) ha detenido este miércoles, 10 de junio, en el aparcamiento de un hotel del distrito de Sant Martí, en Barcelona, a un hombre de origen checheno identificado como Khalid Bakaev, que tenía pendiente una orden internacional de detención emitida por Rusia desde hacía 25 años. Según las informaciones consultadas, el arrestado es reclamado por las autoridades rusas por su supuesta vinculación con atentados cometidos entre los años 2001 y 2002. Rusia lo busca por los delitos de homicidio doloso, tenencia de armas y explosivos y robo con violencia, hechos formulados por los servicios de seguridad rusos como parte de una larga investigación contra el grupo criminal vinculado a Bakaev. La localización se pudo hacer después de que el hombre se identificara con su documentación real en el hotel de Barcelona. El sistema de comunicación de los establecimientos hoteleros activó la alerta y la información llegó a los Mossos d'Esquadra, que, al comprobar que el hombre tenía vigente una orden internacional de búsqueda y detención, montaron un dispositivo exprés para localizarlo y arrestarlo antes de que pudiera marcharse de la ciudad. Los agentes lo interceptaron en el aparcamiento del hotel. Según las mismas fuentes, Bakaev se movía con un coche de lujo, llevaba una cantidad muy elevada de dinero en efectivo e iba acompañado de un hombre de nacionalidad georgiana que hacía funciones de escolta. Los Mossos actuaron con agentes de paisano y equipos del Àrea Regional de Recursos Operatius (ARRO) para garantizar una detención rápida y segura. Bakaev hacía años que vivía en Francia, donde, según las primeras informaciones, tenía un taller y había hecho vida aparentemente normal a pesar de estar reclamado por Rusia desde hacía un cuarto de siglo. El detenido tendrá que pasar a disposición de la Audiencia Nacional, órgano competente para tramitar las órdenes internacionales de detención y las posibles extradiciones.
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