Avenida de Finisterre, Carballo, A Coruña, España
Un hombre ha quedado en libertad provisional tras ser detenido por pinchar las ruedas de 13 vehículos en Carballo, pero con una medida cautelar tajante: le está prohibido residir o acudir al municipio coruñés. La investigación ha determinado que el ataque vandálico era en realidad una estrategia de camuflaje para ocultar su objetivo real: vengarse de su expareja quebrantando una orden de alejamiento. Los hechos salieron a la luz el pasado sábado cuando agentes de la Policía Local de Carballo fueron alertados de la aparición de múltiples vehículos con las ruedas pinchadas en la avenida de Finisterre. Al inspeccionar la zona, los agentes confirmaron que 13 coches habían sido objeto de vandalismo. Sin embargo, un detalle llamó la atención de los investigadores de la Guardia Civil que se hicieron cargo del caso: solo uno de los vehículos tenía las cuatro ruedas destruidas, mientras que el resto mostraba daños más superficiales o aleatorios. Ese "ensañamiento especial" fue la clave que permitió descartar un acto vandálico indiscriminado. Al identificar a la propietaria del turismo más dañado, los agentes confirmaron que se trataba de una víctima de violencia de género con una orden de alejamiento en vigor contra su expareja. Además, el ataque se había producido a menos de 150 metros del domicilio de la mujer, dentro de la denominada "zona de exclusión" que el agresor tenía prohibido pisar. La Guardia Civil identificó rápidamente al presunto responsable: un hombre de vecino de Zas con antecedentes policiales por delitos de violencia de género y quebrantamientos previos de medidas cautelares. Según las pesquisas, el detenido habría dañado deliberadamente los otros 12 vehículos para "camuflar" su verdadero objetivo y hacer creer a las autoridades que se trataba de un acto vandálico aleatorio.
Lo que dice la comunidad