Santa Bàrbara, Tarragona, España
El 25 de marzo de 2026, agentes de la Unidad Regional de Medio Ambiente (URMA) de los Mossos d'Esquadra, pertenecientes a la Región Policial de las Terres de l'Ebre, intervinieron en un domicilio del municipio tarraconense de Santa Bàrbara tras recibir un aviso por un presunto caso de negligencia en el cuidado animal. En el interior de la propiedad, las autoridades localizaron y rescataron a un perro y a un halcón sacre (Falco cherrug) que permanecían retenidos en unas condiciones higiénico-sanitarias muy deficientes. Durante la inspección del inmueble, los agentes policiales constataron que ambos animales convivían en un entorno caracterizado por la total falta de salubridad. El espacio presentaba una acumulación considerable de suciedad, excrementos y restos de carne en avanzado estado de descomposición, lo que generaba un fuerte olor en las diferentes estancias de la vivienda. El informe policial hace especial hincapié en la situación del ave rapaz, la cual se encontraba encerrada de forma permanente en una de las habitaciones de la casa. El halcón permanecía atado, una restricción física que le impedía volar libremente o desarrollar los comportamientos de movilidad naturales y básicos propios de su especie. Respecto al perro rescatado en el mismo operativo, las autoridades no han precisado detalles adicionales sobre su raza o edad. Ante estas evidencias probatorias, la policía autonómica catalana procedió a denunciar al propietario de la vivienda por la supuesta comisión de diversas infracciones tipificadas en la normativa vigente de protección de los animales. Además de las deficiencias higiénicas, las comprobaciones documentales de los agentes confirmaron que el individuo carecía de los permisos obligatorios y la documentación en regla requerida para la tenencia legal de un halcón sacre bajo su custodia.
Lo que dice la comunidad