Viladecans, Barcelona, España
Los Mossos d'Esquadra han logrado desarticular un grupo criminal itinerante especializado en robar y estafar a personas de edad muy avanzada mediante el conocido engaño del 'falso revisor del gas'. La operación ha culminado con la detención y el posterior ingreso en prisión provisional, por orden judicial, de dos hombres de 21 y 34 años a los que se les imputa la autoría de al menos 31 delitos de hurto y estafa perpetrados a lo largo de toda Cataluña, con los que lograron amasar un botín total cercano a los 200.000 euros. Las investigaciones de la policía autonómica se iniciaron en el verano del año pasado, tras registrarse un repunte de denuncias de características idénticas en el distrito barcelonés de Sants y en localidades del área metropolitana como Viladecans o L'Hospitalet de Llobregat. El entramado criminal no actuaba al azar, sino que seleccionaba cuidadosamente a sus víctimas, buscando siempre mujeres de más de 80 años, muchas de ellas con problemas de salud o con un principio de deterioro cognitivo que facilitara el engaño. El modus operandi de la banda estaba perfectamente estructurado y ensayado. En un primer paso, una mujer cómplice realizaba una llamada telefónica al domicilio de la anciana haciéndose pasar por trabajadora de la compañía suministradora de gas. Durante la conversación, la alertaba sobre un supuesto y urgente error en la facturación o en la instalación para generar preocupación. Poco después, uno de los ahora detenidos se presentaba en la puerta de la vivienda vistiendo chaleco reflectante y credenciales falsas para dar apariencia de oficialidad. Una vez lograba acceder al interior con el pretexto de la revisión, entretenía a la propietaria mientras dejaba la puerta principal encajada para permitir la entrada sigilosa de un segundo individuo. Este cómplice era el encargado de desvalijar rápidamente los armarios y cajones de las habitaciones en busca de joyas de oro, dinero en metálico y libretas de ahorro.
Lo que dice la comunidad