La Mina, Sant Adrià de Besòs, Barcelona, España
Los Mossos d'Esquadra han asestado un duro golpe al crimen organizado en el conflictivo barrio de la Mina, en Sant Adrià de Besòs (Barcelona), logrando detener a los principales responsables de una ola de tiroteos que ha mantenido atemorizado al vecindario durante los últimos meses. La operación policial persigue pacificar una zona en la que la rivalidad y los enfrentamientos armados entre dos clanes familiares de etnia gitana, fuertemente arraigados en el barrio, se habían convertido en un problema crónico de seguridad pública con incidentes violentos prácticamente a diario. El origen del macrooperativo policial se remonta a la peligrosa escalada de violencia registrada durante esta pasada primavera. La tensión entre las dos facciones rivales alcanzó su punto álgido el pasado 3 de abril, coincidiendo con la festividad de Viernes Santo. Ese día, un intenso cruce de disparos en plena vía pública obligó a la policía científica a recuperar hasta 16 vainas percutidas del suelo. Lejos de apaciguarse, la violencia armada rebrotó apenas unas semanas más tarde; el 25 de abril, la céntrica plaza de Camarón fue escenario de una nueva balacera en la que se llegaron a contabilizar más de una veintena de detonaciones. Ante la extrema gravedad de la situación, los investigadores de la comisaría de Sant Adrià abrieron diligencias urgentes para identificar a los francotiradores y frenar esta guerra abierta. El cerco a los clanes se materializó finalmente el pasado martes 5 de mayo mediante un contundente dispositivo policial. Bajo mandamiento judicial, los agentes efectuaron registros simultáneos en cuatro domicilios ubicados en diferentes bloques de la Mina. El saldo del operativo se tradujo en el arresto de dos hombres y la intervención de un importante arsenal: dos escopetas, una pistola, abundante munición de diferentes calibres y varias armas blancas.
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