Inca
Los hechos ocurrieron el 24 de septiembre de 2020 en una finca de Inca, Mallorca, cuando cuatro personas entraron con la intención de llevarse plantas de marihuana. Durante el asalto uno de los intrusos murió apuñalado; el propietario fue juzgado y el jurado le culpó de un delito de homicidio. El 30 de enero de 2026 la Audiencia Provincial de Baleares impuso una pena de siete años de prisión al hombre considerado autor de la muerte y condenó además a los otros tres implicados a un año de cárcel por un delito de robo en casa habitada en grado de tentativa. En la sentencia se recogió una indemnización económica a favor de los familiares de la víctima. En el juicio la Fiscalía había pedido inicialmente 15 años por homicidio, mientras que la defensa alegó legítima defensa; el proceso pasó por un jurado y quedó abierta la vía de recurso ante instancias superiores. El caso ha reabierto el debate sobre la proporcionalidad entre legítima defensa y exceso en la respuesta frente a intrusiones en viviendas privadas en Baleares.
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