Madrid, España
La Policía Nacional ha desmantelado y precintado un prostíbulo clandestino ubicado en el interior de una vivienda en Madrid que llevaba operando de forma ininterrumpida desde hace más de una década. El operativo se ha saldado con la liberación de cinco mujeres que eran víctimas de trata y con la detención de otras cinco personas —las presuntas proxenetas— acusadas de delitos de explotación sexual, prostitución coactiva y pertenencia a organización criminal. La investigación ha sacado a la luz las prácticas vejatorias y de extrema crueldad a las que eran sometidas las víctimas por parte de la organización que gestionaba el inmueble. Según detallan los investigadores, el trato degradante llegaba al punto de tratar a las mujeres como simple mercancía: se organizaban "rifas" regulares en las que el "premio" era mantener relaciones sexuales con ellas, y se ofrecían servicios sexuales gratuitos como recompensa para fidelizar a los clientes más habituales. El nivel de cosificación era tal que la red criminal llegó a obligar a las mujeres a saldar con su propio cuerpo el pago a los operarios que acudían a realizar reparaciones de fontanería o mantenimiento en la vivienda. A pesar de operar en un piso, el prostíbulo funcionaba con una estructura comercial muy asentada: disponía de una página web propia donde se anunciaban públicamente las tarifas y los servicios, y contaba con casi 100.000 seguidores en redes sociales y multitud de reseñas en foros especializados. Esta intervención se suma a los recientes operativos desarrollados en la Comunidad de Madrid, como el del pasado mes de marzo en Móstoles, donde se liberó a 18 mujeres que vivían hacinadas en el sótano de un chalé bajo control constante. Las cinco personas detenidas en este nuevo caso en la capital han sido puestas a disposición de la autoridad judicial competente.
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