Carrer de Ramon Trias Fargas, Barcelona, España
Un trabajador de seguridad privada ha resultado herido de consideración tras ser víctima de un asalto violento y un apuñalamiento en el interior del recinto del Port Olímpic de Barcelona. El ataque, protagonizado por un numeroso grupo de individuos con los rostros ocultos bajo capuchas, vuelve a poner el foco de atención sobre la seguridad nocturna en esta popular y concurrida zona de ocio de la capital catalana. El altercado se produjo a última hora de la noche de este pasado viernes, en torno a las once. La víctima, que realizaba diversas labores de control y seguridad en la zona aunque no vestía un uniforme reglamentario en ese momento, fue interceptada y emboscada en el pasillo exterior que conecta las calles de Ramon Trias Fargas y Marina. Según se ha podido saber, un grupo compuesto por entre siete y ocho encapuchados se abalanzó directamente contra él y, tras un forcejeo, le asestaron varias puñaladas utilizando armas blancas. El trabajador sufrió varios cortes profundos en la zona del glúteo a consecuencia del ataque. Avisados por otros transeúntes, efectivos del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) acudieron rápidamente al lugar para prestar la primera asistencia sanitaria al vigilante herido, logrando estabilizarlo antes de proceder a su traslado de urgencia hacia el cercano Hospital del Mar. Varias dotaciones de la Guàrdia Urbana de Barcelona que intervinieron inicialmente realizaron diversas batidas por el perímetro del puerto deportivo para intentar localizar a los agresores, aunque estos lograron darse a la fuga con éxito amparándose en la oscuridad. Ahora, los Mossos d'Esquadra han asumido el mando completo de la investigación. Las primeras hipótesis policiales que se barajan apuntan a que el apuñalamiento podría enmarcarse en un conflicto territorial entre bandas rivales, concretamente entre miembros de los Hells Angels (Ángeles del Infierno) y la facción de los Casuals.
Lo que dice la comunidad